Las Estrellas
Son cuerpos celestes esféricos de gran tamaño en cuyo interior se producen reacciones nucleares que emiten energía en forma de luz y calor. Luego de miles de años, estas estrellas comienzan a enfriarse, a cambiar de color y a disminuir en tamaño. Al terminar su período de existencia pueden explotar y convertirse en astros pequeños
llamados enanas blancas.
Las Nebulosas
Son enormes nubes formadas por la acumulación de gases como el hidrógeno y el helio y la presencia de polvo cósmico. Se han podido observar y clasificar, por una parte, las nebulosas oscuras, que son aquellas que se encuentran alejadas de las estrellas y no emiten ningún brillo; y por otra parte, las nebulosas por emisión, que captan la energía de alguna estrella cercana y la emiten en forma de brillo; y las nebulosas de reflexión, que reflejan el brillo de una estrella cercana.
Las lunas, satélites naturales
Estos cuerpos celestes giran en una órbita alrededor de un planeta determinado. Todos los planetas del sistema solar, a excepción de Mercurio y Venus, tienen satélites naturales.
Los Agujeros Negros
Son regiones del espacio que tienen una enorme fuerza gravitacional con la que pueden absorber cualquier cuerpo cercano. De hecho, su fuerza es tan grande que ni siquiera la luz puede escapar.
Después de varios millones de años, afirman los científicos, la gravedad de las estrellas extintas y de gran masa ejerce fuerza sobre sí misma, y luego se convierten en una estrella enana blanca. La continuación de este proceso genera el colapso del astro causado por la acción de la autoatracción gravitatoria que termina por convertirlo en un agujero negro.
Los cuásares
Son formaciones celestes similares a los agujeros negros que emiten gran cantidad de energía en forma de luz y radiación ultravioleta, expulsada en grandes cantidades, razón por la cual son visibles a pesar de la distancia. Tienen también una extraordinaria fuerza de atracción, por lo que posiblemente tienen la facultad de atrapar gases interestelares y algunas estrellas.
Los planetas
La Unión Astronómica Internacional definió las características de estos cuerpos celestes opacos, así:
Giran alrededor de una estrella. En el caso de la Tierra esta estrella es el Sol.
Poseen una masa gaseosa o sólida que les permite tener una gravedad suficiente para adoptar una forma esférica.
Su órbita o trayectoria alrededor de la estrella no contiene residuos cósmicos como asteroides o pequeñas nebulosas. Los planetas del sistema solar tienen dos movimientos principales: la rotación, que es el movimiento que hacen al girar sobre sí mismos en un eje imaginario; y la traslación, que es el movimiento que hacen alrededor del Sol describiendo una órbita. Estos movimientos tienen una duración diferente en cada planeta.
